7/11/09

EU ESTIVE AÍ


 El Calafate, Santa Cruz

Dicen que nada mejor que estar en un lugar para comprobar lo que dicen por ahí, porque por más fundados argumentos que se esgriman, una verdad no es 100 % empírica hasta que no se la percibe por todos los sentidos en vivo y en directo, por esta razón debería ser obligatorio para todos los argentinos visitar la provincia de Santa Cruz, obvio, con cargo al matrimonio presidencial, teniendo en cuentra que su patriomonio (el denunciado y el que esconde la cortina de humo), alcanza y sobra para que todos y cada uno de los argentinos efectuenos una pormenorizada recorrida de varios días por esa extensa provincia, (que exhibe y exuda corrupción a cada centímetro de su territorio) con alojamiento y pensión completa incluida. Sólo estando ahí se precibe mejor que de cualquier manera por qué ese "lugar en el mundo" es la cuna de la corrupción estructural de la Argentina toda, por qué es ese lugar y no otro, y claro, desde ya tambien otra verdad muy pero muy elocuente: lo poco que el ambiente (nuestra casa) le interesa al matrimonio presidencial. Pero más aún, una visita a ese feudo parmitirá explicar porqué pasan las cosas que pasan en todo el país, porque las mismas cosas ya hace 20 años que vienen pasando en el terruño presidencial y su realidad actual indefectiblemente es un relfejo de lo que será en unos pocos años la realidad nacional, más de lo mismo... la traspolación o teletrasportación de modelos medievales que creíamos superados (el feudalismo clientelar tiene su origen en el medioevo ¿verdad Carta Abierta?) pareciera ser el nuevo estilo de hacer política, o más bien la forma de perpetuar viejas prácticas haciéndole creer a la ciudadanía que estamos en un proceso de cambio histórico, y cuánta patraña más, cuanta pellorata que desborda, es imposible medirla y esa es precisamente la estrategia oficial de asimilación del modelo, se pierde la dimensión del despojo y la corrupción y éstos terminan internalizándose, por eso cada vez menos conmueve cuando nos enteramos de las interminables maniobras delictivas llevadas a cabo de manera cada vez más cotidiana por la clase política argentina, de la mano de un Estado hecho deliberadamente vulnerable precisamente para delinquir o más bien para que una privilegiada casta se dedique a delinquir. Como dice el cerebrito Verbitsky "la corrupción es estructural al sistema" y entonces todos los habitantes del suelo argentino deben acostumbrarse y convivir con ella.
Pero volvamos al sur: El Calafate recibe al turista con un cartel que dice "capital nacional de los glaciares" sin que la mayoría de la gran horda de visitantes (obviamente desprevenidos/despreocupados, ya que están paseando sin necesariamente indagar a cerca del suelo que visitan), ni siquiera se percate de que la presidente, ciudadana ilustre de esa lejana localidad y directa beneficiaria de los glaciares protegidos en el Parque Nacional y Sitio de Patrimonio Mundial de la Humanidad contiguo (por percibir una jugosa renta de los turistas que se alojan en su lujoso petit hotel), sea quien haya vetado la ley para protegerlos, independientemente de quién le haya ordenado o indicado hacerlo, la firma para la posteridad es de ella y ni siquiera el engendro posterior del cipayo Filmus podrá borrar tamaño despropósito. Si eso no es corrupción estructural, la corrupción estructural a dónde está...?
De acuerdo a los números que esgrime la cámara de comercio local, El Calafate recibe a más de 2 millones de turistas extranjeros por año, cada uno efectúa una estadía de entre 4 y 7 días, gastando un promedio de 300 U$S por día por cabeza, lo que da un total de entre 2400 y 4200 millones de dólares anuales brutos que ingresan a la localidad, en esta cifra está excluidos los pasajes aéreos y pos paquetes turísticos vendidos afuera, es una torta de guita que queda en esa localidad, es la renta que produce la conservación de la naturaleza, señores mineros. Lamentablemente ese dindero no está bien distribuido y si bien la desigualdad distributiva no es tan grosera como en el sector minero, es suficiente como para que en esa localidad incríblemente existan villas con pobres adentro.
Está claro que los gringos vienen sólo para mirar por un rato eso que no tienen en sus países de origen porque ellos mismos exterminaron: naturaleza virgen. Independientemente de lo redituable que resulta la conservación de la naturaleza (obviamente mucho más que la minería, la explotación hidrocarburífera, la pesquería o la deforestación que depredan sin ningún tipo de contemplación a esa y otras provincias patagónicas y del resto del país). Entonces está claro que si los gringos viene a ver naturaleza, desde ya no tendrán demasiadas ganas de ir al despampanante y desproporcionadamente inmenso casino local, propiedad de los conocidos testaferros amigos del poder, menos aún si para atraer visitantes ilustres pone números artísticos  de primer nivel, como los Wawan-Co o Los Pasteles Verdes...
De los 4500 km. que tiene la ruta 40, cruzando 11 provincias, alrededor de 1000 corresponden sólo al territorio de Santa Cruz, obviamente son los que están en peor estado, siendo un interminable camino de polvo y piedras, serruchado por los pianitos mortales hasta para el más rústico tren delantero, cientos y cientos de kilómetros sin ningún tipo de servicio para el viajero ni medio de comunicación para pedir ayuda, el que se queda por algún desperfecto mecánico es hombre muerto. Las obras de pavimentación avanzan alrededor de 10 km. por año (lo comprobé in situ, ya que hace un año y medio también la recorrí), imagínense cuando la veremos terminada... (¿la veremos alguna vez?) Eso sí, las obras son monumentales, el despliegue de maquinarias, los enormes movimientos de suelo, 200 metros a cada lado de la calzada, descomunales canteras cada dos kilómetros, injustificable desde todo punto de vista en una provincia tan asolada por la desertificación y para un trazado predominantemente recto sobre una geografía predominantemente plana, sólo por el hecho de que las empresas constructoras de Lázaro Báez, Cristóblal López y otros amigos del poder facturen miles y miles y hasta millones de horas-máquina, mientras tanto las obras no avanzan, sólo avanza la corrupción, cual grasa de fugazzeta recalentada, la corrupción estructural cada vez más exacerbada, cada vez más voraz. Como dato que refuerza tanta desidia y negligencia oficial, cualquiera que investigue mínimamente esas obras descubrirá que Santa Cruz es la única provincia que las aprueba sin evaluación de impacto ambiental, si esto no es corrupción estructural pues que alguien me explique que es la corrupción estructural, toda gestualidad democrática que viene del oficialismo es ficticia, sobre todo cuando la consecución del delito viene desde el propio gobierno que dice enfrentarlo (porque infrngir las leyes ambientales también es delito ¿o no?).
Y si de grandes obras se trata, basta con darse una vueltita por el paseo de la costanera en El Calafate, esae elefante blanco que costó 145 millones de pesos, según reza el cartelote ubicado a su ingreso, para hacer unas pocas cuadras hormigonadas, esa misma obra que el año pasado despertó polémicas porque se hundió en el lecho del Lago Argentino, ahora el lago se retiró a varios kilómetros de distancia y la cosa esa parece un monumento a la nada, porque si algo no conocen los políticos, a pesar de tenerlo ahí frente a sus narices, es la dinámica de un lago tan grande como el Argentino, pero el medioambiente no importa, importan sólo los negocios, el lucro personal y la acumulación de dinero y poder.
Así es como ahora quieren erigir las descomunales represas de Condor Cliff y la Barrancosa, apenas se anunciaron dichas faraónicas obras salieron apurados Cristóbal López y Lázaro Báez (testaferros de ya sabemos quien) a comprar cientos de miles de hectareas de las estancias que quedarán sumergidas en los futuros embalses, para percibir la indemnización que el Estado destinará a los dueños de las propiedades sumergidas; y ya sabemos que en este tipo de tramoyas el Estado paga tres lo que vale uno, si no porque corrieron tan apurados a comprar esas extensiones de páramos yermos de muy baja productividad a un valor muy superior al del mercado, provocando inclusive un desclabro inmobiliario en toda la provincia.
En otro rincón de esa provincia está el Lago del Desierto, se acuerdan? aquel sitio que entró en disputa con Chile, también lindero al Parque Nacional Los Glaciares. Pues bien, el Lago del Desierto poco tiene que ver con su nombre, ya que esta rodeado de los bosques más extensos y exuberantes que hay en esa provincia, un verdadero vergel ecológico que debiera haber sido preservado para las futuras generaciones; pero lejos de eso, apenas solucionado el diferendo limítrofe con Chile, las tierras que obviamente eran del Estado, fueron privatizadas por el entonces gobernador Nestor Kirchner, entregadas a empresas forestales y ganaderas que de a poco están depredando esa maravilla natural, si no fueron capaces de proteger el Lago del Desierto, es obvio que tampoco lo serán con los glaciares, todo por un afán irrefrenable de lucro personal, el palnteo de estos tipos es peor que la teoría del derrame, porque para ellos es "todo mío, mío, mio y de nadie más" capitalismo puro, ortodoxia neoliberal en su más elevada expresión.
Pero la mayor inverosimilitud ambiental de los Kirchner es la megacentral de Río Turbio, que en breve se terminará de construir, dicha obra, como era de esperar, también se autorizó sin efectuar evaluación de impacto ambiental. Dicha central funcionará con la quema de milones de toneladas diarias de carbón extraído del yacimiento existente en esa localidad, el mismo donde cada tanto muere una gran cantidad de trabajadores mineros por las pésimas condiciones de seguridad donde trabajan. Obviamente, el funcionamiento de esa central producirá emisiones de ingentes cantidades de gases de efecto invernadero que seguramente ayudarán a derretir los cercanos glaciares y la gallina de los huevos de oro, pero evidentemente eso no les preocupa, a presar de que más de uno ya se lo hizo ver, porque seguramente cuando eso ocurra ellos ya estarán muy lejos, en algún paraíso fiscal, alguno que por cierto se haya salvado del aumento del nivel de los océanos por el agua de los glaciares que ellos no sólo no quisieron proteger vetando la ley, si no que también pusieron su invalorable aporte para que se derritan. Quizás su petit hotel sea rematado, como está ocurriendo hoy con el de María Julia, pero igual que esta señora, ya se habrá salido con la suya y el remate será solo una divertida muestra para el anecdotario de la impudicia nacional.
Y si de corrupción estructural hablamos no podemos dejar de hablar de la megaminería en Santa Cruz, porque indudablemente los dos van de la mano, indudablemente en la provincia más corrupta del país es donde más proyectos megamineros contaminantes hay en funcionamiento, no es un hecho casual, como muchos quieren hacer ver a todas las nefastas coincidencias de la actual gestión de gobierno, tanto nacional, como de esa provincia. Y que dejó la minería de gran escala a su paso? además del saqueo, la devastación y la corrupción (incluido el misterioso hundimiento del barco pirata cargado de oro extirpado de nuestras entrañas y el posterior rescate de su carga, que nos hizo revivir una suerte de sórdida semblanza de hace cuatro siglos atrás). Lo que se ve en esa provincia es un puñado de localidades relativamente pobres junto a las explotaciones, con una población que creció desmesuradamente con gente que vino de afuera y falta de trabajo para la población local, una existencia más cara y comprometida para los pobladores y ningún tipo de perspectiva a futuro, el impacto ambiental sobre sitios de gran valor patrimonial, como por ejemplo el Gran Cañón del Río Pinturas y numerosas explotaciones en marcha, como San José, Huevos Verdes, Tritón, Manantial espejo, Cerro Vanguardia y una interminable lista por venir que no le aportan absolutamernte nada al fisco provincial ni a la población, dejando enormes extensiones de áreas desvastadas. El último delirio minero santacruceño es el proyecto de procesar mediante lixiviación los minerales extraídos en aquellas provincias donde la legislación prohibe el uso de sustancias tóxicas.


La devastación minera de Cerro Vanguardia es visible desde el espacio: 33 open pits o rajos (en Bajo la Alumbrera hay uno sólo), más de 50 escombreras gigantes sin ningún tipo de aislación, seis lagos con vertidos químicos (sólo uno tiene muro de contención y dudosa aislación), un vaciadero de residuos y una planta cloacal, o sea, nada se recicla en una explotación minera. Además hay más de 25 perforaciones de donde se succiona entre 90 y 110 mil m3 de agua por mes de acuíferos fósiles (que no se van a poder recuperar más), la cañería que la conduce a la planta concentradora también es visible. Para darse una idea de las dimensiones, el dique de colas  principal tiene aproximadamente 500 has de superficie y los open pits más grandes miden 2,5 km, de largo. En santa cruz actualmente hay seis explotaciones como esta funcionando y más de 30 proyectos similares.


El tema minero no es nuevo en Santa Cruz, desde hace varios años viene desarrollándose de manera organizada desde los ámbitos oficiales de esa provincia, un trabajo de red para intentar descalificar el impacto negativo de la actividad minera. Se ataca desde varios ángulos el problema reivindicando las inversiones, las supuestas ganancias en concepto de regalías y se ha incluido fuertemente en los discursos el cuidado ambiental, arqueológico y ahora también se habla “del agua”. Sin embargo, todos quienes promueven esta suerte de red de convencimiento social, que van desde los medios, pasando por el gobierno hasta las empresas y sus voceros y la universidad, no dan detalles, no muestran estudios ciertos y la población “debe quedarse” con el discurso oficial.
Esto último es en definitiva el testimonio más elocuente de que Santa Cruz es sin lugar a dudas la cuna de la corrupción estructural argentina: un enorme territorio desvastado y la inmensa mayoría de la población que tiene sus esperanzas futuras cifradas en otro lado, lejos, muy pero muy lejos de ahí, todo el mundo quiere irse, no ve la hora de poder largarse de ese lugar, la ausencia total de arraigo y aquerenciamiento no tiene otra raíz.
De la prostitución de menores, el proxenetismo y el "turismo sexual" en esa provincia, mundialmente conocido y que pulula por todos lados, les hablaré en otro momento...

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